ADN Logopost (I): nuestros orígenes

Logopost
Jose L. Postigo, Ana Postigo, Dir. de Marketing de Bancaja Jesús Sánchez Tello y Juan Carlos Manresa

Siempre hablamos sobre temas que nos parecen interesantes, temas de actualidad, tendencias… pero hoy escribimos para contaros de dónde venimos.

No vamos a contar la historia de Logopost, eso ya lo hicimos hace dos años en nuestro 35 aniversario. Si no la recuerdas o no la leíste, puedes encontrarla aquí.

Hoy queremos contaros de dónde viene nuestro ADN, poner en valor que somos una empresa familiar y, sobre todo, que podáis conocer que, aunque muchas cosas han cambiado a lo largo de las más de 3 décadas que llevamos, la esencia sigue siendo la misma.

Las creencias, los intereses, la historia, las tradiciones y, muy especialmente, los valores son parte inherente de toda empresa familiar, por eso queremos que conozcáis los nuestros, nos abrimos en canal en una serie de posts para que podáis comprender mejor la compañía y la gente que la forma.

Pues bien, como todo proyecto, Logopost nació del sueño de una persona, Jose Luis Postigo, quien contagió a todo el equipo con sus ganas de crecer. José L. era una persona carismática, cercana y muy exigente, con él mismo y con quienes quería. Nos ha dejado un gran legado y unos valores que, día a día, trabajamos para mantener y transmitir a todo el equipo.

Siempre tuvo claro que no podía hacerlo solo, por lo que se rodeó de grandes profesionales que tenían un punto en común: remar en la misma dirección y valorar el trabajo de cada uno de ellos. Porque una de las cosas que caracterizaba a José Postigo era su cercanía con todo el equipo. A pesar de los tiempos y el cargo que ocupaba, se interesaba por cada una de las personas que formaban el equipo.

Desde su jubilación, aunque no estaba en el día a día, siempre era parte integrante del equipo, ya que nos seguía visitando con frecuencia para animarnos, del primero al último, con esa fuerza que le caracterizaba y ese “Ché templat” con una palmada en la espalda.

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Hoy en día, muchos todavía lo recuerdan con cariño paseando por la fábrica y preguntando por la familia de cada uno, porque para él la familia era lo primero y por ello quiso, y se esforzó, por conseguir que Logopost fuese una gran familia.

Uno de los aspectos más importantes de nuestro ADN es poner a las personas en el centro de la organización, y con personas nos referimos a todas aquellas que intervienen en nuestra actividad diaria: compañeros, proveedores, colaboradores y clientes. Cada uno de nosotros tenemos un papel en la organización y juntos conseguimos superar todos los retos.

El ADN y los valores de una compañía no son algo que se pueda inventar, sino que se van gestando a lo largo de los años y se deben transmitir de generación en generación. En nuestro caso, Jose Luis Postigo desde los inicios contó con sus hijas en el equipo, quienes desde entonces están al frente de este proyecto y han sabido transmitir a cada persona los valores que él les inculcó. 

A finales del 2003, despedimos con muchísimo dolor a nuestro presidente y fundador, artífice de este sueño. Y, con el fallecimiento de su mujer el pasado noviembre, quien formó parte del accionariado hasta el final de sus días, despedíamos con mucha pena a la primera generación de esta empresa familiar. Una primera generación que ha marcado el camino para definir lo que somos hoy en día, dejando a las siguientes muchas ganas de continuar su legado.

Gracias al carácter emprendedor y la valentía de D. Jose Luis Postigo López, nació Logopost, un pequeño proyecto que empezó con la inquietud de incluir el diseño y la tecnología en la señalización y que, casi 37 años después, podemos decir orgullosos que aquel pequeño sueño se ha convertido en una gran realidad donde seguimos apostando por el diseño y la innovación en todos nuestros productos.

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