Avanzando hacia un diseño accesible e inclusivo

Es posible que, al entrar en una cadena de restaurantes al azar, te encuentres con una serie de mesas altas y sillas ancladas en el suelo. Puede que esto no te llame demasiado la atención, pero si entras al mismo restaurante sentado en una silla de ruedas, quizá tu perspectiva cambie radicalmente.

Muchas personas no tienen que pensárselo demasiado al entrar a un restaurante, unas oficinas, un centro de salud o un centro educativo. Pero si estos espacios no fueron diseñados pensando en la accesibilidad, sin duda van a ser todo un reto, cuando no excluyentes, para las personas con discapacidades.

Y es que en una época (afortunadamente) marcada por la diversidad y la inclusión, el diseño se encuentra en una encrucijada transformadora. Aquellos días en que los productos, servicios y entornos se desarrollaban con un usuario “estándar” en mente deberían pasar a la historia. De hecho, la accesibilidad y la usabilidad están impulsando nuevas tendencias de diseño innovadoras, enfocadas en hacer que el mundo sea utilizable y accesible para el mayor número de personas posible. Un cambio hacia un diseño más inclusivo, comprometido con la equidad social.

En este artículo queremos hacer una primera aproximación a estas tendencias de diseño para que las empresas que se enfrentan al reto de ofrecer productos, servicios y espacios inclusivos conozcan las principales tendencias de diseño. Responsables de marca, encargados de obras, especialistas en compras y demás profesionales este artículo os interesa. Y no sólo porque Europa está siendo pionera en establecer leyes y reglamentos que promueven la accesibilidad y la inclusión sino porque el éxito de cualquier marca no va a entenderse sin incluir a todos.

Requisitos legales: sólo el punto de partida

El cumplimiento de la legalidad es, sin duda, un elemento de motivación extrínseca que suele mover a la acción a muchas empresas, pero lo bueno de las normativas europeas es que no solo establecen unos requisitos mínimos de accesibilidad, sino que también incentivan a los diseñadores y arquitectos a ir más allá, buscando no solo cumplir con las leyes sino también innovar en la creación de espacios que sean verdaderamente inclusivos.

En este contexto, las normativas UNE 170001-2 y UNE 170002 destacan como instrumentos clave para la implementación de prácticas de diseño que priorizan la accesibilidad y la inclusión en entornos físicos.

Por un lado, la normativa UNE 170001-2 se enfoca en la certificación de sistemas de gestión de la accesibilidad, que implican no solo ajustarse a los requisitos legales existentes sino también anticipar las necesidades de los usuarios con discapacidades o de aquellos que podrían enfrentar barreras en el uso y disfrute de los espacios físicos.

Por otro lado, la UNE 170002 complementa la anterior, estableciendo requisitos específicos para la accesibilidad en el entorno construido, desde la accesibilidad física (como rampas, ascensores, y señalética adecuada) hasta aspectos sensoriales y cognitivos, garantizando que los espacios sean intuitivos y fáciles de navegar para todos los usuarios.

Pero, más allá de cumplir con las normativas, los diseñadores y arquitectos están explorando nuevas maneras de hacer que los espacios físicos sean más inclusivos. La tecnología y la creatividad juegan un papel crucial en este proceso. Por ejemplo, el uso de materiales innovadores que mejoran la seguridad y la comodidad para personas con discapacidades sensoriales o la integración de sistemas inteligentes que facilitan la navegación y el uso de espacios públicos por parte de personas con discapacidades cognitivas.

Además, la participación comunitaria se está convirtiendo en una parte integral del proceso de diseño. Al incluir a las personas con discapacidades desde las primeras etapas de la planificación y el diseño, los proyectos pueden adaptarse mejor a las necesidades reales de los usuarios finales, asegurando que los espacios no solo sean accesibles sino también acogedores y funcionales para todos.

Del diseño para la accesibilidad al diseño universal

Actualmente coexisten principalmente tres tendencias de diseño que comparten la meta común de hacer productos, servicios y entornos más accesibles y utilizables para el mayor número de personas, pero que se diferencian en la manera en que abordan esta meta.

El diseño para la accesibilidad tiene como objetivo garantizar que personas con discapacidades puedan acceder, entender y utilizar productos y servicios. Se centra en eliminar las barreras específicas a las que estas personas se enfrentan. Este enfoque inicial de la inclusividad busca adaptar o modificar diseños existentes para satisfacer las necesidades de accesibilidad de personas con discapacidades específicas (visuales, auditivas, motoras o cognitivas), siguiendo pautas y estándares definidos.

En paralelo, el diseño inclusivo enfatiza la importancia de considerar la diversidad humana en todas sus formas. Este enfoque va más allá de la accesibilidad, integrando la inclusión en el ADN de cada proyecto para reflejar y servir a una sociedad diversa. Las empresas y diseñadores que adoptan este enfoque están investigando para entender las necesidades de comunidades frecuentemente marginadas, incluyendo personas con discapacidades, minorías étnicas y culturales, y la comunidad LGBTQ+. Se centran en la diversidad y la inclusión desde el inicio del proceso de diseño, intentando abarcar una amplia gama de habilidades, edades, culturas, géneros, y otras diferencias individuales sin necesariamente seguir un conjunto específico de criterios o directrices.

Por último, el diseño universal, busca crear soluciones usables por todos sin necesidad de adaptaciones, y es quizá el que lidera actualmente las tendencias de diseño hacia la accesibilidad y la inclusión más innovadoras. Este enfoque ha ganado terreno especialmente en la arquitectura y el diseño de productos, donde se busca anticipar una amplia gama de necesidades del usuario desde la fase de conceptualización. Principios del diseño universal como, por ejemplo, la simplicidad y la intuitivita, están guiando el desarrollo de entornos físicos y digitales que son más accesibles para individuos de todas las edades y capacidades.

En definitiva, mientras el diseño para la accesibilidad tiene un enfoque más reactivo y se enfoca en adaptaciones específicas para garantizar que los productos, servicios y espacios sean accesibles a personas con discapacidades particulares, el diseño inclusivo y el universal comparten un enfoque proactivo y amplio, buscando abarcar a todos los posibles usuarios desde el inicio.

El futuro del diseño inclusivo

Desde Logopost, creemos que el diseño más inclusivo no es simplemente una tendencia, es un imperativo ético. Este movimiento hacia la inclusión promete no solo mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidades o necesidades especiales, sino enriquecer las experiencias de todos los usuarios, marcando el camino hacia una sociedad más equitativa. Ya sea con un enfoque inicial hacia la accesibilidad o con un enfoque más ambicioso hacia el diseño universal, lo importante es dar pasos continuados en este camino.

Para ello, creemos que es fundamental que los futuros diseñadores y arquitectos reciban una formación que les permita comprender los principios de la accesibilidad y la inclusión desde el inicio de sus carreras. Esto asegurará que la próxima generación de profesionales del diseño esté equipada no solo con las habilidades técnicas necesarias sino también con una sólida comprensión de la importancia de crear espacios inclusivos.

La tecnología va a jugar también un papel muy importante en el desarrollo de entornos inclusivos. Desde herramientas de diseño asistido por computadora que pueden simular la experiencia de usuarios con diversas necesidades hasta el uso de materiales innovadores que mejoran la accesibilidad.

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