Cómo ahorrar en la gestión de un rebranding

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El rebranding es una estrategia de marketing que implica la transformación de la identidad de una marca, ya sea de un producto o de la imagen corporativa de la empresa. Desde los departamentos de marketing y, específicamente de branding, se suele prestar mucha atención al diseño de la nueva imagen y a su implantación en los diferentes casos de uso. Sin embargo, hay un aspecto que suele pasar desapercibido para marketing pero que es muy importante para otros departamentos como compras, obras o, por supuesto, finanzas: el impacto económico de este tipo de proyectos.

En Logopost afrontamos cada rebranding como un proceso completo, donde velamos porque la implantación sea eficiente en cada una de sus fases, planificando y optimizando recursos que permitan aprovechar las oportunidades de ahorro en costes que estén al alcance. En este artículo, exploramos todas las fases de un proceso de rebranding y destacamos diferentes oportunidades de ahorro que pueden darse en cada etapa, además de analizar las claves para una gestión efectiva de todo el proceso.

Ahorrando en cada fase del rebranding

Como expertos en implantación de marca, nos encantan los procesos de rebranding porque nos permiten llevar a cabo transformaciones que dan vida a las estrategias de posicionamiento de nuestros clientes. En Logopost seguimos un proceso estructurado que nos permite optimizar al máximo la gestión del rebranding, observando posibilidades de ahorro en cada una de las fases. Os dejamos aquí las principales áreas en las que podéis conseguir ahorros en un proceso de rebranding.

1.      Identificación de necesidades y alcance.

Este es el punto de partida, donde analizamos cada elemento sobre el que trabajar para la identificación de la nueva marca, así como identificar el estado actual. Para ello realizamos las visitas necesarias en los puntos de actuación para conocer de forma pormenorizada en qué consiste el rebranding y su alcance en cuanto a exterior/interior y nivel de actuación en los soportes/elementos.

La realización de un calendario previo marcando los hitos principales y compartirlo con todos los implicados en el proyecto, hará que ahorremos tiempo, ya que no habrá que repetirlo continuamente. Además, es importante implementar metodologías ágiles en las reuniones semanales y en los controles del proyecto. El ahorro de tiempo y su impacto económico son, por tanto, claves en esta fase.

2.      Estudio, diseño y creación de manuales.

En este proceso intentamos optimizar el procedimiento, aprovechando al máximo los elementos existentes para aplicarlos a la nueva marca. Gracias a esto, conseguimos reducir costes y plazos de implantación.

Pero siempre debemos de diseñar alguno de los elementos desde cero, bien porque el logotipo de la marca no se ajusta en los existentes al haber cambiado de forma, o porque cambia el significado de la marca y se necesita renovar en el diseño. En estos casos, podemos realizar un diseño interactivo, que nos permita hacer ajustes según avanza el proceso, evitando de esta manera tener que repetir diseños. Además, utilizamos herramientas de diseño y simulación avanzadas que nos ayudan a identificar posibles problemas antes de la producción, reduciendo los sobre costes que puede suponer volver a producir en caso de incidencia.

Otro aspecto relevante en términos de eficiencia energética consiste en la planificación del diseño de elementos como rótulos y banderolas, proponiendo incorporar iluminación de bajo consumo y utilizar materiales que sean visibles al atardecer, permitiéndonos reducir las horas de iluminación programadas.

Por último, la colaboración a entre los equipos de diseño, ingeniería y fabricación es esencial para asegurar una comunicación fluida y una comprensión completa de los requisitos de cada elemento, evitando cambios de última hora. 

El diseño de los elementos es la fase inicial de todo proyecto, por lo que, al integrar la eficiencia en todas las etapas del diseño, es posible no solo ahorrar recursos económicos, sino también acelerar el tiempo de desarrollo y garantizar un producto final más rentable y exitoso.

 

3.     Realización de espacio prototipo.

Una vez hemos consensuado el método de implantación con el cliente, se realizan una o varias actuaciones en obra, de esta forma podemos detectar posibles mejoras y verificar resultados. 

Es muy importante la realización de estos prototipos. y que el cliente de su visto bueno a los elementos, tanto en materiales como en calidades, esto nos ahorra posibles confusiones y errores a la hora de producir.

 

4.  Implantación

a) Acopio de materiales

Es el primer paso tras ser adjudicado, realizar una previsión estimada de materiales y proceder a su acopio incidiendo especialmente en materiales o procesos críticos.

En este punto, también nos ayudará optimizar el proceso de compra. Realizar un acopio con tiempo evitará subidas de precios, o las compras menores con precios altos.

     b)  Toma de datos

 

Se debe realizar la toma de datos y confección de planos y propuestas de todos los puntos de actuación, este proceso se debe realizar con la mayor agilidad posibles ya que, tras este, es cuando se dispone de la adecuada información del alcance del proyecto.

Este punto es crucial, debemos hacerlo cuidando cada detalle para garantizar un resultado final óptimo. Una buena medición y propuesta inicial, hará que evitemos volver al punto de actuación y, sobre todo, que fabriquemos los elementos adecuados. De este modo nos ahorraremos el tiempo y el valor económico de las posibles incidencias.

     c)  Producción 

 

Conforme se van validando los PIC enviamos los pedidos a producción. Con esta información validada por el cliente y el acopio realizado al inicio de esta fase productiva, si conseguimos planificar la producción en base al tipo de producto o materiales, conseguiremos optimizar los tiempos y los recursos de las máquinas, evitando malos usos y repeticiones.

La producción de los elementos es la fase en la que podemos ver el ahorro de manera más visible, 

d) Implantación en obra  

 

A medida que los pedidos van finalizando, se procede a su instalación en obra. Este paso es muy importante para el éxito del proyecto, ya que se trabaja con tiempos muy ajustados. Es fundamental haber estudiado muy bien las áreas geográficas de implantación y fechas disponibles de actuación para poder realizar una buena planificación por rutas y de este modo aprovechar mejor el tiempo y los recursos. Un punto importante es siempre intentar trabajar con la luz del día. 

Otro tema muy importante en la instalación en obra es la formación de los equipos de montaje, además, es importante que hayan recibido con tiempo las propuestas o PIC para entender dónde va cada elemento.

 

 

Podríamos decir, que el éxito de un proyecto de rebranding podría resumirse en un buen plan de implantación formado por soluciones ingeniosas, un correcto cronograma de actuación y, por último, un seguimiento pormenorizado y diario del avance del proyecto.

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